¿De qué hablamos cuando hablamos de Educación Fiscal?

Educación Fiscal supone hacer una reflexión política sobre el sentido social de los impuestos, las acciones de control de las aduanas y las que corresponden a la seguridad social.
Decimos política, porque –en todos los casos- trabajamos cualquiera de estas actividades en su marco ciudadano; en otras palabras vinculando a la Administración Federal con la vida diaria de los habitantes. Para ello, se vuelve imprescindible tomar como tópicas de enfoque los derechos, las obligaciones, la participación y responsabilidad sociales y la pertenencia como parte de un sistema global que incluya claramente dentro de la concepción de Estado a los gobiernos y a los ciudadanos. De esa manera, la inclusión social como política puede hacerse realidad tomando como punto de partida el reconocimiento ético como estilo de vida; los individuos y su relación con los otros.
Para ello elaboramos programas destinados a docentes que permitan vincular la fiscalidad con los valores y la ciudadanía. Que instalen la pregunta sobre cómo se hacen ciertos y tangibles los derechos o, por ejemplo, cómo las normas tienen un fin social de equidad y justicia: lo que algunos autores han denominado crear un escenario de democracia de “alta intensidad”, es decir con un sentido amplio de alcance plural. |