¿Cuáles son los objetivos?

  1. Facilitar y agilizar las transacciones internacionales, lo que permite mejorar la competitividad y el desarrollo económico.
  2. Incrementar la calidad, eficiencia, gestión del riesgo aduanero, seguridad, armonización y rapidez en los procesos y controles que realizan la Aduana y los terceros organismos que intervienen en las operaciones de comercio exterior.
  3. Acrecentar la protección de la sociedad con relación a la calidad de los alimentos y medicamentos, al contrabando de bienes culturales, la falsificación marcaría, a los residuos peligrosos, al narcotráfico, entre otros.